Muy pronto me di cuenta de que el sustrato era horrible y las raíces prácticamente lo habían agotado. Las hojas se estaban cayendo y la cosa no pintaba bien. Y todo esto en pleno Enero.
Había que tomar una decisión y aunque las Carmonas se deben trasplantar bien avanzada la primavera pues me la jugué y la trasplanté en pleno invierno con un sustrato de 80% Akadama y 20% grava volcánica.
A día de hoy por suerte esa arriesgada decisión fue acertada y el árbol goza de muy buena salud.
En resumen, no hay fechas exactas, el árbol te pide lo que necesita.

