
Primero de todo comentar que pese a no ser un bonsaista avanzado ni mucho menos, no es el típico post de un olmo que se le caen las hojas por que riego una vez al mes en verano y lo tengo en el sustrato de serie y no se que narices le pasa (con todos mis respetos a los que están en esa fase de aprendizaje, es un momento muy bonito como bonsaista también).
El olmo está en un sustrato drenante, a pleno sol, con su abono BioGold mensual y regado con agua de lluvia (vivo en la montaña, poca contaminación) en cuanto se le empieza a secar la superficie de la tierra (ahora en verano es diariamente y según que dias hasta dos veces el pobre me lo pide). No obstante, se me forma una costra como de cal en la maceta, imagino que es del propio abono, pero es que es bastante bestia eh hahaha. Si alguien sabe responderme me hace un favor.
Hará cosa de un mes los brotes nuevos no acababan de coger el color verde que les toca, si no que se quedaban amarillentos y se veían los nervios de las hojas. Lo aporté quelato de hierro y listos. Ahora bien, hace cosa de un mes empezaron a subir hormigas por su tronco. Mal asunto. Fui en busca de pulgón o cochinillas. Bingo, encontré estas cochinillas.

Pero... diariamente le buscaba minuciosamente y le encontraba algo así como una a la semana. No le dí mucha importancia, las eliminaba y punto, ya que me parecía tan poca cantidad que si las quitaba a mano, fin del problema. Hasta que llego julio... Vivo en Barcelona y estas últimas semanas han subido las temperaturas algo y él, como buen olmo, esta a pleno sol. Empezaron a secarse unas pocas hojas, pensé qué serían quemaduras foliares y lo puse un metro a la izquierda de donde estaba para que estuviera sombreado en las peores horas de sol. Siguió secando hojas, muchas hojas, empezaba una rama y la dejaba casi pelada. Mirad vosotros mismos.

Evidentemente me fuí a por Confidor y le dí un tratamiento tanto foliar como en el agua de riego para que la cochinilla bebiera de la sabia envenenada del árbol. Destacar que las hojas cuando se secaban (inicialmente por las puntas para ir avanzando por la totalidad de la misma) no crujían, estaban marrones pero no deshidratadas. En 15 días lo volveré a tratar con Confidor por la posible eclosión de huevos. Aprovechando este autodefoliado del árbol le he hecho una inspección minuciosa en busca de cochinillas y he encontrado unas 8. En total, en lo que llevamos de mes y medio le habré quitado unas 15 cochinillas. ¿De verdad tan pocas son capaces de hacer eso a un árbol mediano y sano? Alucino. Este es el estado actual de todas las ramas del bonsai.

Todas hinchando sus brotecitos. ¿Es hora de abonar de nuevo? ¿O me espero a acabar el segundo tratamiento con Confidor?
Un saludo y espero que este post ayude a todo el mundo!
Alan