Un día que fui a visitar a una amiga que vivía en el campo cometí el error de recuperar un plantón que crecía allí. En ese momento no sabía que era el yamadori y solo vi un plantón de una especie que me tenía cautivada y me lo llevé. He de decir que nunca más lo he vuelto a hacer, y lo cuido con el mimo que se merece por ser lo que es. Un arbolito que crecía en el campo y que no se tendría que haber sacado, siempre ando llevándome semillas, bellotas, y en ese momento un plantón no me pareció que fuese un daño al bosque.
Lo plante y Le di un poco de forma. Luego lo pasé a una maceta no muy alta. En ese momento no tenía akadama y kiriu y tire de tierra negra. Eso fue ya en 2017. Estubo un año más allí, lo fui podando y alambrado primero con alambre del chino de debajo de tu casa y más adelante cuando lo conseguí, con alambre de aluminio.
En febrero de 2018 Le di su maceta y akadama y kiriu. Este año ha brotado muy bien lo he dejado que tire y ahora he acortado un poco las ramas.
Le tengo un cariño especial tanto al arbolito, por lo que hice, como a la especie. Os dejo fotos de la evolución y del tronco de un ejemplar que me fascinó.
Un saludo.










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