
En la primera sesión le hice una limpieza de tronco y una selección de ramas, dejando solo aquellas que valían para el diseño. Además dudé entre cortar el ápice de sacrificio o dejarlo como ten Jin, que fue la opción por la que me decanté

Imagen trasera del ten Jin en el que se puede ver la torsión al que fue sometido para que continuara con el movimiento natural del árbol

Hecho esto ya solo me quedaba alambrar todas las ramas y posicionarlas en su sitio, creando los distintos pisos que dejarán pasar mejor la luz y el aire entre ellas.

Ahora un buen cultivo y mucho cariño antes del trasplante que le haré esta primavera. Subiré fotos en su nueva maceta y con el nuevo ángulo de plantado.
Espero que os haya gustado el trabajo y me encantará leer vuestros comentarios y sugerencias
