Os presento a mi pequeño arce. Lleva conmigo desde febrero de 2018. Desde entonces, básicamente me he dedicado exclusivamente a cultivarlo lo mejor que he sabido y podido: riego, abono, transplante y mucho pinzado para controlar su fuerte brotación, mantener entrenudos cortos y hoja pequeña. Nada de alambrado ni poda de ramas en estos casi dos años. Respecto al cultivo lo tengo todo muy bien controlado, pero en cuanto a diseño estoy muy muy verde y tengo muy poca visión. Muy poca práctica además, solo tengo 4 árboles en mi colección.
Lo cierto es que a mi personalmente me gusta este aspecto más natural y algo desordenado, pero creo que a final de invierno le toca ya hacerle una selección de ramas, poda y acortamiento, aunque lo siga manteniendo en un estilo naturalista.
Fotos de cuando llegó a casa en febrero de 2018:
