¡El pequeño evoluciona favorablemente!
Respondió muy bien al cambio de ubicación y se recuperó como un campeón. Pensando en el diseño le di un buen corte a la parte recta, fue decapitado en toda regla.

Por suerte, está brotando justo por la cicatriz (como buen olmo, son maravillosos) y podré continuar el árbol con él.

Le quedan muchísimos años para empezar a estar bonito, de momento... ¡A disfrutar el camino!